“Una acción valiente no es
la acción de una persona que es indiferente ante el peligro, que no percibe su
presencia o que se muestra irracionalmente imprudente ante él. Una acción
valiente consiste en una respuesta adecuadamente motivada y moderada ante el
riesgo percibido, que surge de una persona dispuesta a afrontar ese daño
potencial en aras de garantizar o fomentar un bien mayor” (Morris Tom, 2006).
Las organizaciones al estar
integradas por ejecutivos valientes podrán tener el coraje de emprender
reformas estructurales que afectan la vida de las personas que integran dicha
organización. Como vemos, Morris plantea claramente en resumen que el “valor”,
no es la ausencia de miedo al fracaso, es mas bien el darnos cuenta que existen
cosas más importantes que el fracaso, por las cuales vale la pena luchar.
En la actualidad mover las
organizaciones implica generar procesos de cambios profundos en la manera de
pensar de las personas y como consecuencia en la forma de actuar de dichas
personas. ¿Tu organización tiene ejecutivos valientes que realmente afronten
los retos de los cambios basado en valores, en la aplicación coherente de sus
códigos de conducta? Ojalá que la respuesta sea afirmativa.
Por Lic. Angel Crovetto
Foto: "El héroe de Tiananmen" (Junio de 1989)

1 comentario:
muchas veces me es dificil cambiar el chip, xq crecierón con esa filosofía tan autoritaria y apócrifa, la indiferrncia se dá inconscientemente en los líderes.
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